Crew Cuervos: “Los malos van peinados y de chaqueta”

El supergrupo de rap regresa a la escena con una nueva incorporación, Zatu de SFDK, y su segundo álbum de estudio, Héroes & Villanos. Un trabajo conceptual en el que el bien y el mal chocan entre si representados por dos grupos de Dj’s y MC’s con una ciudad imaginaria como escenario.

Tras la publicación de Carrie, su primer disco, en 2009, Crew Cuervos sufrió las bajas de Zenit y Artes. Sin embargo, de cara a su segundo álbum, fue el mismísimo Zatu el que se incorporó a sus filas.

Con 11 MC’s (Rayden, Lumier, Trafik, Seih, Nasho, Pekeño, Jompy, Isaac, Ferran MDE, Bodas y Zatu) y 4 Dj’s (Mesh, Jhomp, Gastón y ES.T) en la formación, Crew Cuervos acaba de presentar Héroes & Villanos, un álbum conceptual en el que se han repartido el papel de buenos y malos.

“Fue en base a la personalidad de cada uno, aunque todos somos buena gente”, explica la banda entre risas, dejando claro que se trata de “un concepto metafórico”. “El héroe siempre tiene una parte de villano y el villano siempre tiene una parte de héroe, es un hecho que se puede aplicar a la sociedad”.

“El villano se desenvuelve en ritmos más gamberros y el héroe en ritmos más serenos”, detallan sobre un disco que ha requerido de “muchas horas de dedicación” y “sacrificio”, especialmente para coordinar a 15 artistas, algunos de ellos de distintas partes de España y todos con sus propios proyectos en marcha.

“Puede que ese haya sido parte del secreto, si es que lo hay. Al ser un grupo tan abierto y al no estar siempre en las mismas conversaciones con la misma gente, no ha quedado un concepto tan cerrado, tan endogámico”, señalan.

De los trabajos de Héroes y Villanos han surgido nuevos grupos –como “La Extraña Pareja o El Club de los Tristes”, dicen- que podrían tener continuidad. Del mismo modo, ha habido canciones que se han quedado en el tintero y que podrían “rescatar” en futuros proyectos del grupo.

“LOS MALOS SIEMPRE HAN EXISTIDO”

Crew Cuervos considera este trabajo mucho más elaborado que su primer largo, especialmente en cuanto al concepto, que, insisten, es una buena metáfora de los tiempos que corren. “Y no solo de la sociedad actual, lo que está ocurriendo ahora hay gente que lo ha vivido siempre, es una situación atemporal”.

“Las desgracias y la gente malvada siempre han existido, ahora se acentúa porque son más los afectados, pero siempre ha habido ese desnivel entre héroes y villanos”, señalan, al tiempo que sentencian: “Los malos van de chaqueta y peinados y van de buenos y de que quieren salvarnos”.

Quizá por la situación actual que vive España, la banda dedica líneas a la crítica social, porque, como bien dicen, es un asunto “que te toca tan de cerca que escribir de ello es casi involuntario”. Aún así, no creen que el rap “deba ser más comprometido” que otros géneros, contrariamente a lo que se pueda pensar de este tipo de música.

“Siempre se ha etiquetado el rap como una música protesta por el hip-hop de los 90 cuando en un principio lo inventaron los Dj’s y era una música dedicada a la fiesta. Al principio hablaban ellos con los micros y luego buscaron a otro que hablara para que ellos pudieran dedicarse a sus labores. Así nacieron los MC’s”.

“Pero era una música de fiesta hasta los 90, cuando nacieron grupos reivindicativos por los momentos que les tocó vivir. Hoy también estamos en la obligación de contar lo que está pasando, pero si todos habláramos de lo mismo sería insoportable”, consideran.

A su juicio, “el rap es un medio de expresión” y como tal, permite muchas formas y estilos completamente distintos entre si. “El que está cantando puede ser todo lo creativo que quiera, como un escritor o un director de cine, si quiere hacer una canción de terror, la puede hacer”, puntualizan.

“LOS RAPEROS NO ESTÁN PREPARADOS”

Sin embargo, y a pesar de ese amplio abanico de posibilidades, el rap sigue fuera de la mayor parte de los medios de comunicación, algo que, en parte, entienden. “Yo no me pondría a escuchar la radio con un tío que dice constantemente que es el mejor”, dicen, al tiempo que consideran que “los raperos no están preparados para sonar en muchos sitios”.

“Hay temas que no hablan de nada, que son originales por los malabares de palabras, son entretenidos, pero no hay nada aparte de habilidades o frases originales”, indican, añadiendo que quizá si los raperos supieran que su música puede ser escuchada por un público mayoritario su mensaje sería distinto.

Aún así, afirman que a veces los raperos “tienen lo que se merecen”. “Nace un programa, una emisora, un medio, cualquiera que nos ayuda a difundir la música y cuando alguien sale en él todos decimos que tendría que haber sido otro, no dejamos que el vecino goce de una oportunidad”, censuran.

“Eso es algo muy propio de la sociedad española. Si te salen bien las cosas te dicen que has tenido suerte y si te salen mal te dicen ‘ya te lo dije’”, ironizan, considerando que gran parte del problema es que a veces los raperos son “unos desagradecidos”.

“Hay mucha sentencia y mucha inquisición en el rap. Hay que mostrarle a la gente que hay muchos géneros dentro del hip-hop, que se pueden hacer cosas distintas y que se puede acudir a programas de radio sin haberse vendido, que es una oportunidad acudir con mi discurso y sin que tenga que cambiarlo para salir en los medios de comunicación”, concluyen.