Femme: “Me gustaría ver a más mujeres produciendo música”

Femme, la vie en rose. Foto: Vida Festival

Femme, la vie en rose. Foto: Vida Festival

Girls. Beats. Bass”. La británica sintetiza a la perfección su peculiar estilo musical con solo tres palabras. El mismo número de EP’s le ha costado ganarse a la prensa especializada y hacerse un hueco en la escena musical de su país, que la alaba tanto por sus ritmos electrónicos, sus melodías pop y sus bases de hip-hop, como por la poderosa imagen que transmite.

Seis canciones agrupadas en tres singles le han bastado a Laura Bettinson para llamar la atención de los principales medios de música de su país. No viene de nuevas. Fue la voz de Ultraísta, grupo que compartía con Nigel Godrich de Radiohead y Joey Waronker de Beck, hasta que decidió poner todo su talento en una carrera en solitario.

No hay ningún proyecto paralelo, esta es mi vida. Vivo Femme cada día de mi vida”, sentencia esta artista del medio oeste de Inglaterra que confiesa su debilidad por “los peluches y las plataformas” cuando durante la entrevista se le pregunta por las influencias que su anterior carrera musical pueden haber dejado en su proyecto actual.

Poliédrica y polifacética, Bettinson tiene el control total, de principio a fin, de Femme. Y no se le da mal, pues ha conseguido poner en marcha ese murmullo que en la música anuncia un fenómeno fan próximo, casi a la vuelta de la esquina, aunque ella todavía se vea muy lejos de toda expectativa.

Es muy excitante. Me encanta que mi último single, ‘Fever Boy’, haya conectado con tantísima gente de todos los ríncones del globo. Me hace muy feliz saber que hay gente a miles de millas de distancia de donde originalmente escribí la canción (en Londres) escuchando y disfrutando mi música en sus propias palabras y universos”.

Tengo mucho camino por recorrer, pero he tenido, de lejos, un gran año”, confiesa la cantante y productora, que hizo debutar a Femme en 2013 con el single ‘Who’s That/Daydreamer’ (Tape Music). A pesar de haber atraído todas las miradas de la prensa especializada, Laura dice no sentirse presionada.

Simplemente hago lo que hago y hago la música que me gusta, así que no estoy pensando realmente en nadie más cuando la hago. Todas las decisiones, desde la composición de las letras a la producción musical, pasando por los vídeos y el arte (de los discos) están tomadas por mi. Lo que estás viendo y escuchando es cien por cien mío”.

Aunque los tres singles de Femme han llegado en un momento en el que el álbum como concepto parece de capa caída frente a las listas de reproducción y el modo aleatorio de los reproductores de streaming, Bettinson planea lanzar un disco el año que viene: un disco “optimista y lleno de luz y descaro”.

Sin embargo, sigue pensando cómo publicarlo en un momento en el que “probablemente, la gente tiene periodos de atención más cortos debido a los avances tecnológicos, permanentemente está conectada a Internet y tiene a su disposición constantemente una amplísima cantidad de información”.

Yo pocas veces me encuentro a mi misma sentada escuchando un disco completo. Simplemente pongo listas de reproducción de mis canciones favoritas”, dice una artista que admite que no puede esperar que el público consuma su música de una manera distinta a la que ella lo hace con el resto del gremio.

Sí, pienso que el EP se ha convertido en algo más popular (que el álbum) simplemente porque la mayoría de la gente no está interesada en escuchar un álbum completo”, reflexiona, preguntándose hacia dónde se dirige el concepto de álbum y cuál es su futuro en un momento en el que la gente “simplemente quiere escuchar sus singles favoritos en modo repeat”.

La propuesta de Femme es pues, clara. Canciones pop agudas e ingeniosas que despunten entre listas de reproducción y radios aleatorias. “No hay nada que aborrezca más que las composiciones pop perezosas y las letras predecibles. No debemos confundir esto con las letras obvias y simplistas, que a veces son las mejores, pero una gran parte de lo que está en las listas de música mainstream no utiliza el cerebro a pleno potencial”.

La mejor música pop del pasado y el presente no hace eso. Como productora de música trabajando en un campo ampliamente dominado por los hombres, me gusta combinar los ritmos masculinos del hip-hop con las melodías y armonías de los grupos femeninos de los 60”.

Ese pop retro que se respira en la música de Femme viene determinado por la admiración confesa que siente por voces y figuras poderosas como las de Shirley Bassey, Dusty Springfield, Madonna, Grace Jones o Tina Turner, “divas que dieron un vuelco a la escena”.

Mi música es como The Crystals, Debbie Harry y Salt n Peppa en una noche de marcha de chicas en un bar de hip-hop”, añade la artista, que cree que nunca será como “el pop de Katy Perry”. “Aparentemente soy bastante buena escribiendo hooks que permanezcan en tu cabeza durante días. Siempre hay algo pegadizo en las canciones que escribo y no creo que eso vaya a cambiar”.

La respuesta da una idea del punto fuerte de Femme: “sé lo que me gusta, lo que me hace fuerte”, dice, consciente de que en la música lo que vale es el trabajo duro. “Eso es exactamente lo que es esto, trabajo duro, tienes que estar centrada y ser prolífica, no puedes tomarte un descanso porque en ese caso diez nuevas bandas se pondrán en tu lugar”.

A pesar del ritmo de trabajo, Bettinson se considera afortunada por poder rodearse de musicos, fotógrafos, diseñadores, directores y grandes colaboradores en su profesión, aunque dice echar de menos “más mujeres productoras en Reino Unido y en todo el mundo”. “Todavía hay un largo camino por recorrer hasta que las músicas seamos tomadas tan en serio como nuestros homólogos masculinos, especialmente en lo que se refiere a hacer ritmos y producir música en un estudio”.

Hay gente que me miran incrédulos cuando les digo que produzco todas mis canciones y que las escribo y interpreto yo misma. Me gustaría que no fuera así”, señala el alma mater de Femme, que, aunque se conforma con que en cada concierto que toque el público sea cada vez mayor y cante más fuerte, concluye con una poderosa premonición: “Si te gusta lo que has escuchado hasta ahora, te va a encantar lo que está por venir”.