Jotandjota: “Tenemos un pequeño psicópata dentro”

El rapero sevillano Juan José Pérez, Jotandjota en una foto promocional de BOA‘Sincericidio’ es el primer disco de estudio de este joven rapero sevillano que ha optado por dejar el ego a un lado y ha lanzado un trabajo en el que explora su humor más negro y sus rimas más personales.

A pesar de su juventud, Juan José Pérez lleva años rodando en el mundillo del rap. Comenzó “cuando era chico” y descubrió los primeros discos de Eminem. Tu madre es una foca (Superego, 2002), de Toteking y Shotta le abrió la puerta al hip-hop español y a explorar su propio lenguaje.

“Ese disco me impactó mucho. Dos chavales de mi edad, del barrio de al lado, haciendo lo que había escuchado de Estados Unidos”. De rapear en su tiempo libre pasó a las  Batallas de Gallos en el año 2006. Se presentó como Jotandjota y fue eliminado en las primeras rondas clasificatorias.

“Me piqué mucho. Cuando subí y la cagué la primera vez me dije ‘quiero hacer esto bien’. Me pasé un año muy picado, practicando freestyle, y en la siguiente convocatoria quede subcampeón de España. Entonces me di cuenta de que podía conseguir lo que quería”, recuerda.

Dos años después, en 2009, lanzó su primera maqueta, V de Viñetas, a la que seguiría The Amazing Jotandjota Parker en 2011, acompañada por una serie de videoclips que lograron cierto éxito en la red. “No he llegado hasta aquí por el reconocimiento de las Batallas de Gallos, estoy aquí por lo que me demostré en aquel momento”, dice.

La competición ha quedado atrás en su primer disco de estudio, Sincericidio (BOA, 2012), producido por el también sevillano aiSHO. “El título viene de esas cosas que se dicen y que pueden molestar. Es un disco en el que hablo sin tapujos, sin pelos en la lengua”, explica.

Los 14 temas que componen el álbum se dividen en dos bloques. El primero lo protagoniza Jesse James, un alter ego creado por Juan José “para decir animaladas” y que bebe del humor más ácido de Eminem o Seth Macfarlane, creador de Padre de familia.

“Es un humor muy negro, muy retorcido, muy irónico”, reconoce Jotandjota, que cree que “dentro de cada uno hay un pequeño psicópata” al que nos esforzamos por acallar. “Todo lo que la gente dice en sus reuniones privadas y secretitos es lo que yo he puesto en esa parte del disco”, afirma.

En la segunda parte del disco, aparece el MC más personal y sentimental, hablando de temas que le preocupan o problemas que le quitan el sueño. “Quería hablar de mi y de lo que me mueve a escribir, que son las cosas que me queman cuando de noche me meto en la cama”.

Kendrick Lamar, Meek Mill, Drake, Kanye West, Eminem, Lil Wayne, Jay-Z, Rick Rose… Las referencias de Jotandjota son esencialmente estadounidenses, pues cree que en España el panorama del rap está plagado de envidias y competiciones poco edificantes.

“El rap no está más arriba en este país porque entre nosotros nos tiramos mierda”, sentencia el sevillano, al que han comparado, con cierta mala fe, a Toteking. Una comparación que en ningún caso le disgusta y con la que se despacha a gusto en Sincericidio.

“Me lanzan cosas y yo respondo subiendo la apuesta. Llega un momento en el que me he pasado tanto con lo que he dicho que ya no pueden decir nada”, bromea el MC, que atribuye las comparaciones con su vecino de barrio a su “voz aguda” y a que quizá “les preocupen ciertas cosas parecidas”.

“Pero este disco no tiene nada que ver con cómo plantearía Toteking ciertos temas”, asegura Jotandjota, que ha trabajado durante muchos años para conseguir ver en la calle publicado su primer disco de estudio.

“Esto es una carta de presentación más seria que la maqueta. Con este disco quería subir un escalón más”, dice, al tiempo que reconoce que de cara al futuro próximo el reto está en los directos que pueda conseguir.

“Ver un vídeo o seguirme en Twitter es gratis, pero pagar por un concierto es otra cosa. Me da miedo, pero me da adrenalina, porque me siento muy responsable del dinero que la gente invierte en mis discos o en mis conciertos. Me obligo a darlo todo por la gente que me ha dado algo a mí”, concluye.