Mala Juntera: “Somos el desahogo para el drama que vive el país”

Capaz, Acción Sánchez, Hazhe y Zatu, una Mala Juntera. Foto: Boamusica.com

Capaz, Acción Sánchez, Hazhe y Zatu, una Mala Juntera. Foto: Boamusica.com

Ocurrió en Granada. Cuatro nombres del hip-hop patrio se juntaron durante cinco sesiones de estudio y acabaron revueltos en algo así como un supergrupo. Zatu, Hazhe, Capaz y Acción Sánchezsalieron de aquellos encuentros con un disco, ‘Cracks’, y rebautizados como Mala Juntera.

De esta Mala Juntera nos han dicho que su sonido supone un punto de inflexión en las producciones del rap español. Que Cracks (BOA, 2013) es un disco para hacer corear y saltar a las salas, algo así como la música de estadio de Muse llevado al hip-hop.

De todos ellos hemos leído todo lo contrario. Que uno ya no es el que era, que el otro busca fama o dinero o las dos cosas, que se repiten y son predecibles.

Las dos opiniones, en fin, demuestran que Zatu, Hazhe, Capaz y Acción Sánchez generan tanta acritud como amor dejan.

“Lo hemos hecho en cinco ‘junteras’ de estudio, una cosa muy familiar sin ningún tipo de pretensiones, así como nos apetecía: escribiendo sobre los ritmos que nos hacían los dos productores”, explica Capaz.

El MC de Hablando en Plata es el más hablador el tercer día de intensa promoción de Mala Juntera. La grabación de Cracks les llevó cinco sesiones de estudio de varios días repartidas en unos cuantos meses. Esta visita a Madrid bien podría ser la sexta sesión del grupo, la que cierra el círculo del trabajo realizado en el estudio.

Se les ha podido ver en estos días en varios medios de difusión nacional en los que el rap no es un invitado habitual. Sin embargo, la parte promocional del asunto no se planteó cuando surgió la idea de este álbum.

“La motivación era divertirnos, juntarnos para hacer música”,explica Zatu durante una entrevista. La convivencia a lo largo de esos días fue, afirman, “esencial” para la forja de este álbum: se juntaban en el estudio, salían ritmos, escribían sobre ellos, los grababan. En un momento en el que lo habitual es trabajar en diferido (sí, hemos escrito diferido) gracias a Internet, Mala Juntera ha preferido hacer las cosas a la antigua usanza.

“Queríamos hacer música sin miramientos. Esto no es un disco para tu drama personal ni para que te haga pensar en tu vida. Hemos hecho música para entretenerse”,asegura Acción Sánchez, que aunque defiende la variedad de géneros dentro del rap considera que les tocaba hacer otra cosa.

“Si todo el mundo se queja nosotros no vamos a hacer más música para quejarnos más, esto es música para olvidar los dramas. Este disco es más un desahogo del drama que se vive en España a día de hoy”, remata.

Apoya sus palabras en Tu eres para mí, segundo single del disco, de ritmos souls y que endulza el melodrama de la historia de dos “pagafantas”.

“En este disco no se puede juzgar por separado a SFDK, Hablando en Plata o a Hazhe, el peso se ha repartido y se ha ido pasando la pelota”, señala Zatu, que dice haber llegado “a sitios” en sus canciones donde no habría llegado sin su acompañante. “Y viceversa”.

“Me he ido a su terreno y el se ha venido al mío. Yo a su vacileo, él a volver a ladrar, que es el rap que a mi siempre me ha gustado”, apostilla Capaz, que defiende también este disco como “un homenaje a los discos de hip-hop de toda la vida, al de los 90, que era un rap que no te daba la chapa y hacía canciones sencillas”.

“También es verdad que la gente últimamente espera demasiado de las letras”. A juicio de Capaz, el problema es que “en España la gente está desinformada y cree que el rap es dar mensaje político y no es así: es una música abierto y muy libre en la que cada uno puede hacer lo que quiera, igual que el rock, el blues o el country”.

“Yo no sé quién se inventó eso de que el rap nació como algo político. El rap era una música de fiesta, divertida”, añade Sánchez. Por un momento, la conversación se detiene en Muhammed Ali y From nothing to Something. The Art of Rap, una cinta documental dirigida por Ice-T en la que se mencionan los cantos de los esclavos negros en Estados Unidos y el slang de las zonas pobres como los orígenes remotos del rap. Del trabajo en las herrerías andaluzas nacieron los martinetes, de las jornadas en los campos de algodón–entre otros muchos géneros- el rap.

Planeado o no, hay algunos mensajes en el disco que parecen llegar en un momento idóneo, por la situación que atraviesa el rap español. El corte introductorio, extraído de The Warriors (1979) sirve para introducir el problema: ‘la sociedad nos ha enfrentado, ha sido imposible ver la verdad, hemos estado luchando por dos metros cuadrados de terreno, nuestro imperio, nuestro minúsculo imperio, eso es una mierda hermanos’.

“Los raperos somos el 6 por ciento de la música de este país y nos creemos que somos alguien. Empezamos a divertirnos rimando y de repente algunos empezamos a subir, nos dio miedo y empezamos a tirarnos paletadas unos a otros”, considera Acción Sánchez. “Unos a otros y entre público y artistas”, añade Zatu.

Al dúo de SFDK no le duelen prendas reconocerse como “los más castigados de Internet”. “Amado y castigado”, dice Capaz, que en cierto modo ve cómo algunos se toman demasiado en serio la competición dentro de las letras de sus canciones, cuando “solo estoy interpretando las canciones como en una película”.

“En este disco no han entrado los egos porque fuera nunca han estado. No nos creemos superiores a nadie en la vida real, pero sobre un escenario, en mi papel, estoy haciendo deporte”, explica el MC.

Mala Juntera no son los únicos que acumulan comentarios en Internet y lo saben. Igual que lo saben Belle & Sebastian o Vetusta Morla, Cristiano Ronaldo o Messi; al final el problema no va a ser solo en el rap. “Esto es como el fútbol, pasa en todos lados, el problema es que los raperos son los únicos que responden. Si le das vida a un monstruo, crece”, opina Acción Sánchez.

“Al hacer música tienes que ignorar los comentarios, a los haters y a los que te están idolatrando y te dicen que eres dios, porque no puedes creerte nada”, afirma Hazhe, “cuando la mayoría de la gente desconoce cómo es la industria, que es muy distinta vista desde fuera, que desde dentro”.

Se citan ejemplos concretos, anécdotas de Twitter y comentarios en Youtube, se cruzan opiniones sobre ciertas características muy españolas que preferimos dejar para el off the record.Para demostrar que aún existe y para no dar de comer al monstruo.

Cierra la charla Hazhe, hablando sobre el futuro de Mala Juntera y de los tres nombres que le acompañan en el proyecto: “La música no se puede dejar, cuando sientes este amor por esto no puedes vivir sin ella, es algo impensable”.

Y aún añade Rafa Hernández, al más puro estilo Capaz: “Cuando haya otro rapero que sepa coger la claqueta a 76, 92 y 130bpm’s como yo, me retiraré encantado, mientras tanto, me sentiré como que estoy empezando”.

Hazhe y Zatu, Capaz y Acción Sánchez, también van al cine. Foto: Boamusica.com

Hazhe y Zatu, Capaz y Acción Sánchez, también van al cine. Foto: Boamusica.com