Trajano!: “Hay demasiadas canciones hablando de amor”

Trajano posando como emperadores.Comenzar como “un proyecto extraescolar” y acabar grabando en Nueva York y rivalizando en los buscadores con un emperador romano. La historia de este grupo es breve pero intensa, con solo un EP en el mercado y su primer larga duración, ‘Antropología’, para buscar su hueco en la escena española.

Si al nombre del emperador romano se le añade la exclamación, Google devuelve dos resultados principales en su primera página: el castigador de los dacios y el bandcamp de este cuarteto que empezó a sonar hace unos dos años con un EP, Terror en el planetario.

Grabado en la casa-estudio de uno de los componentes de Triángulo de Amor Bizarro, aquel primer trabajo tuvo un éxito, en palabras de Lois Brea, cantante de Trajano!, “de una forma absurda”. Al menos para una banda que se conoció en Madrid y que comenzó a tocar como “un proyecto extraescolar”, dice Álvaro Naive.

Con aquel EP atrajeron a la crítica especializada, se colaron en la final del Proyecto Demo de la revista Mondo Sonoro y lograron el premio de la plataforma Make Noise Malasaña de Converse: una grabación en los estudios Rubber Tracks de Nueva York con el productor Aaron Bastinelli.

Fue en aquellos estudios donde se gestó el primer larga duración de Trajano!, Antropología (Marxophone, 2014) un “largo-corto” de ocho temas relacionados entre ellos por una simple cuestión “temporal”.

“Pasa mucho en España que se tiende a banalizar los EP’s, como si no fueran una obra en si, si no como un comienzo de. Aunque un artista lleve varios discos en su carrera, si saca un EP se asume como algo de transición”, señalan los dos componentes de Trajano! para explicar esa voluntad y esas ganas que tenían de grabar un álbum de estudio.

“Nos gusta mucho la idea de hacer ocho temas y dentro de un año y medio volver al estudio y grabar otra cosa y no estar preocupándote de seguir una tónica por tratar de cerrar un disco”, dice Lois, que cree que los discos de larga duración “ya no tienen tanto sentido”.

“Ahora los discos son una amalgama de singles. Hay gente haciendo discos de 14 temas cuando con 7 les sobrarían”, añade el cantante, que dice tener “un recuerdo vivaz” de muy pocos discos completos, aquellos que conseguían encajar todos los temas y conformar un todo completo.

Ese concepto de disco compacto y cerrado parece más difícil cuando se habla de un grupo de jóvenes que se conoció en sus incursiones en la noche madrileña y que, en principio, no tendría por qué compartir unos gustos comunes.

Pero es que, alegan, “uno de los grandes errores en la historia de los grupos es juntarse diciendo quiero hacer esto”. “Lo ideal es juntarte y hacer lo que sale, no marcarse un estilo, por eso nos sorprende cuando dicen que nuestra música es post-punk, porque en realidad era lo que nos apetecía hacer en ese momento”.

“Cuando generas música no pensando en hacer un género concreto siempre te sorprenden mucho las etiquetas, a veces nos hablan de grupos que no hemos escuchado o de otros que sí tienen peso, pero que quizá tenemos referencias de ellos de una manera muy naïve”, explican Lois y Álvaro.

Las referencias de las que hablan son un amalgama de gustos por distintos grupos y estilos: The Libertines, el post-punk, el indie pop británico de los 2000, la psicodelia, el shoegaze de los 90, Nick Cave, Sonic Youth, Primal Scream, el pop español de los 80… Efectivamente, no hay un terreno común del que partir.

Quizá por ello confiesan que les costó muchos intentos elegir el nombre del disco, el título de las canciones o incluso la portada del álbum. Lo que sí tenían claro, “la premisa creadora de Trajano!”, fue “no hacer canciones que hablaran de amor”.

“Ya hay mucha gente que lo ha hecho y no lo íbamos a hacer mejor que ellos. Decidimos hablar de otras cosas: el primer EP está más inspirado en las películas y en el disco seguimos con esa idea de generar un escenario en las letras más que contar una historia”.

Antropología es, así, un conjunto de canciones que gira en torno a los ritos y en el que, aunque las letras tienen mayor importancia que en el EP, son más una forma de introducir la voz de Lois como una capa instrumental más en las canciones. De hecho, dicen, el 90 % de las canciones comenzaron a gestarse por una armonía.

La fórmula les ha funcionado y aquello que comenzó como un hobby de cuatro amigos se ha transformado en algo más serio y que exige más esfuerzo por parte de sus componentes. “Si nos tuviésemos que plantear un reto, sería conseguir un nicho dentro de la música española. No somos un grupo convencional, no tenemos un sonido que puedas encontrar fácilmente, para bien y para mal, porque también nos aísla de cualquier tipo de escena”.

“Así que sí, nos gustaría generar nuestro espacio… y hacernos ricos, qué cojones” bromea Lois. Ambos son conscientes, sin embargo, del tesón que hay que ponerle a la música en un país como el nuestro. “Aquí es especialmente complicado porque hay grupos que están entre la media frontera entre el grupo pequeño y el grande, que se pueden pasar cinco años avanzando un paso y retrocediendo dos hasta que surge una casualidad y o subes o te quemas”.

“Quizá aquí sea más complicado que en otros países, también es cierto que hay menos competencia, un grupo que triunfa aquí puede ser menos profesional que uno que triunfa en Inglaterra o Estados Unidos donde hay miles de grupos. Aquí quizá es más fácil ser original”.

A juicio de Lois, el problema de las bandas en España es que “se encuentran un techo y se conforman”. “Si estoy haciendo música para X gente y me permite vivir cómodamente, para que me voy a romper la cabeza… aunque siempre hay grupos valientes que se lanzan a una gira europea”, además, en un momento en el que el español, considera, ya no es una limitación a corto plazo.

Está Sudamérica, dice, señalando que debería convertirse en “un mercado de dos vías”. “Aquí tampoco llega mucha música de allí cuando hay un mercado común y ganas de que haya cosas, porque la gente está un poco cansada del sonido americano y del sonido inglés”, explica, yéndose también a un país más cercano y en el que los grupos españoles no giran: Portugal.

Puede que, como señalan, ampliar el circuito de giras posibles a lo largo de un año los grupos consiguieran vivir de la música con más dignidad o simplemente sobrevivir gracias a ella, algo que hoy por hoy es imposible, reconocen, para un grupo de su nivel.

“En España hay 30 grupos viviendo de esto en España, un número ridículo. Pero los canales se están expandiendo, están cambiando las oportunidades y creo que en un futuro cercano no será tan difícil vivir de esto”, consideran.

Las cosas son distintas, claro, en un mercado como el estadounidense, aseguran, donde los grupos tienen la oportunidad de dar conciertos en muchas más ciudades. “Aquí todo está más saturado, hay una programación cultural más coartada y la industria no tiende a mojarse demasiado, tratan de mantenerse en una posición de seguridad”, afirma Lois.

“También es cierto que es un poco culpa del público, que está acostumbrado a ir a festivales a ver, no a descubrir nuevos grupos”, continúa el cantante, que, por un lado, cree que “se ha cambiado la idea de ir a un festival a escuchar música por la de ir a hacer turismo musical” y, por otro, no considera muy recomendable montar el mismo cartel en seis festivales distintos. “Es que los grupos que están más arriba están asfixiando a los de abajo: no salen de España y como tocan aquí no hay sitio para los demás”, alega.

Con este panorama en mente, Trajano! está dispuesto a defender su primer álbum, que definen como “una buena misa en la selva” en las fechas y lugares que sea necesario. Al fin y al cabo, dicen, el punto crítico de cualquier grupo es el segundo disco: “con el primero generas unos seguidores que en el tercero han desaparecido. Puede que nosotros pasemos directamente al tercer disco”.