Zatu: “Yo ya he escrito mi nombre al final de la partida”

Zatu, en primer plano, con Acción Sánchez y sin su libro. Foto: www.boamusica.com

Zatu, en primer plano, con Acción Sánchez y sin su libro. Foto: www.boamusica.com

El sevillano debuta por primera vez en solitario pilotando un barco que nada tiene que ver con el que está acostumbrado a navegar en SFDK. Forjado en Twitter, su libro ‘Yo Zatu y mi severa fractura de kráneo’ es su incursión personal en la narrativa para compartir con sus seguidores algunas de las anécdotas que lleva en el bolsillo.

Como bien señala en algún momento de la entrevista, Saturnino Rey García es hombre de conjunto, de andar siempre en compañía y armar y contar las más variopintas batallitas.

Sus últimos trabajos han sido álbumes con Crew Cuervos y Mala Juntera, y aquel multitudinario Lista de invitados (SFDK Records, 2011) en el que el dúo sevillano se hacía acompañar de distintos MC’s españoles y latinoamericanos.

Quizá por eso se le nota algo más callado que de costumbre. Le falta en cierto modo el apoyo de Acción Sánchez, a quien dedica menciones una y otra vez en su libro. Con él abre su recopilatorio de anécdotas y con él lo cierra.

“A Óscar le gustó mucho y lo vio como lo que es. Me dijo, esto para los seguidores va a estar bien”, dice Zatu, que deja meridianamente claro el respeto que le merece el producto que está poniendo sobre la mesa.

“Se ha tirado el libro cinco días desde que me lo dieron de imprenta encima de la mesa del salón. Cada día lo cogía, lo levantaba, lo volteaba, lo miraba de lejos y pensaba, hostia hay un libro ahí que es mío”.

Porque sí, Zatu, el del Yo contra todos, está nervioso y deja escapar de vez en cuando un ‘mi disco’ y admite que siente mucho respeto hacia los viejos lobos de mar del gremio, que no vayan a pensar que este sevillano ha llegado para comerles la tostada. “No es un libro pretencioso”,  repite en más de una ocasión.

Yo Zatu y mi severa fractura de kráneo es Saturnino Rey de principio a fin. Un repaso por algunas de las historias que acumula en su haber después de décadas dedicándose a la música, la gente que ha conocido por el camino, anécdotas que se hicieron canciones y otras que no había contado a nadie.

Se lo reclamaron sus seguidores en Twitter después que en varias remesas de 140 caracteres contara algunas de las más bizarras. Se puso a hilarlas las noches que podía, tirando “de más recursos narrativos que en las canciones” y siempre con su estilo desenfadado.

“Al final son historias de superación, de la guerra diaria de alguien que se ha dedicado toda su vida a levantar su propia historia”, resume Zatu, que cree que “algún curioso” podría encontrar entretenido leer sus anécdotas y reflexiones.

Él mismo confiesa haberse sorprendido al releer lo escrito y comprobar que ha servido para poner en orden algunos aspectos de su vida. En capítulos como ‘Ese algo’ o ‘Sin pecado concebido’, Zatu se sincera, en otros como ‘El liricista en el tejado’ o ‘Tiburones’ repasa su historia en SFDK.

En cualquier caso, de momento no parece que vaya a ser un punto y aparte en la carrera del sevillano, que ya tiene en mente otro disco.

“Me lo tomo como un oye, aquí está esto para que sepas algo más de mí”, dice, aunque en cierto modo confiesa que le gusta “eso de dejar algo” para el mañana. “El tiempo que esté aquí yo quiero dejar algo –hace una pausa y continúa- ya me podría morir tranquilo, yo he escrito mi nombre al final de la partida, pero siempre hay algo más”.

En este caso, por ejemplo, se conforma con el feedback que ha recibido en las primeras 24 horas desde que el libro está en la calle. “El tuit que más he leído ha sido: ‘Va a ser la primera vez que me compre un libro sin que esté obligado’ –relata- Si sirve para que los chavales se arranquen a leer, ya está bien, conseguido”.

Y, al mismo tiempo, eso le “sobrecoge y asusta” de alguna manera, igual que le acongoja un poco saberse escuchado por mucho público adolescente. “Soy un hombre de 36 años con otras preocupaciones en la cabeza que quiero contar, me planteo ¿no lo puedo contar porque me oye el niño?”.

La pregunta viene entonces al pelo: ¿se ha ablandado Zatu con el paso de los años debido a su público? “No, ha sido más por mis estados de ánimo y por cómo te sientes en la vida cuando escribes. Ahora mismo estoy escribiendo un disco más oscuro, más duro, por ejemplo”, adelanta.

Porque en el futuro le espera más música, de nuevo junto a Acción Sánchez bajo el paraguas de SFDK. “Necesito volver con Óscar, trabajar con él. Tengo un par de temas escritos y como viene en cada disco me pregunto, qué digo que no haya dicho ya, que no hayan dicho otros”.

Y aunque suene complicado, Zatu dice sentir el gusanillo del creador que busca en cada nuevo proyecto sus mejores resultados: “Ahora mismo estoy en mi obra más ambiciosa, en lo que quiero que sea mi obra culmen, que te pueda gustar o no, pero que indiscutiblemente tengas que decir, menudo hijo de puta”.